Avispa asiática, avispón oriental o avispa común, cómo saber cuál tienes en Málaga
- 1. Lo que se vio este septiembre en la playa no era la avispa asiática
- 2. Las tres especies que se confunden
- 2.1. Avispón oriental, el que está en Málaga
- 2.2. Avispa asiática o velutina, la del norte
- 2.3. Avispón europeo, el de toda la vida
- 3. La hora a la que vuela delata la especie
- 4. El nido que cuelga y el nido que se esconde
- 5. Por qué octubre y noviembre son los meses que importan
- 6. Qué hacer si encuentras uno y qué no hacer nunca
- 7. Cuándo deja de ser cosa de aficionados
Este septiembre se han visto avispones por decenas en la playa de la Misericordia, con picaduras a bañistas, y casi todo el mundo los ha llamado avispa asiática. Casi nunca lo son. Lo que hay en Málaga es otra especie distinta, con otro aspecto, otro horario y, sobre todo, otro tipo de nido. Y esa diferencia no es una curiosidad de entomólogo, cambia por completo dónde hay que buscar y qué se puede hacer.

Lo que se vio este septiembre en la playa no era la avispa asiática
La avispa asiática, Vespa velutina, entró en España por el norte y sigue asentada allí. Avanza hacia el sur, pero en Málaga todavía aparece de forma aislada. Lo que sí está establecido en las ocho provincias andaluzas, desde su llegada por el puerto de Algeciras en 2018, es el avispón oriental, Vespa orientalis, y la costa malagueña es uno de sus focos.
El problema es que en Google casi nadie busca avispón oriental. Se busca avispa asiática, que es el nombre que sonó primero en las noticias, y así es como acaba mucha gente leyendo consejos pensados para una especie que no tiene delante.
Las tres especies que se confunden
Avispón oriental, el que está en Málaga
Es el más fácil de reconocer de los tres por el color. Tiene el cuerpo de un marrón rojizo intenso y uniforme, con una banda amarilla ancha y muy marcada en el abdomen, y amarillo también en parte de la cara. Nada de negro dominante. Si lo que ves tiene ese aspecto de avispón grande y rojizo, en Málaga, lo más probable es que sea este.

Avispa asiática o velutina, la del norte
Esta es prácticamente lo contrario. El cuerpo es oscuro, casi negro, con una sola banda naranja en la parte final del abdomen y las patas amarillas en el extremo, que es el detalle que la delata de lejos. Si lo que has visto es un bicho oscuro con las puntas de las patas amarillas, entonces sí, puede ser velutina, y conviene confirmarlo.
Avispón europeo, el de toda la vida
El Vespa crabro lleva aquí siempre y no es una especie invasora. Es grande, de tonos pardos y amarillos, con más amarillo que el oriental y sin el rojizo uniforme. Se le suele tener más miedo del que merece, porque es bastante menos agresivo de lo que aparenta si no se toca su nido.

La hora a la que vuela delata la especie
Este es el truco que casi nadie cuenta y que permite descartar dos especies sin acercarse al bicho, que es justo lo que uno no quiere hacer cuando tiene miedo.
El avispón oriental tiene su pico de actividad al mediodía, cuando más aprieta el sol. No es casualidad ni aguante, es biología. La banda amarilla de su abdomen contiene xantopterina, un pigmento capaz de aprovechar la radiación solar, y su actividad sube con la luz fuerte. Al revés que la mayoría de los avispones, que vuelan más al amanecer y al atardecer.
El avispón europeo es el único de los tres que vuela de noche y acude a las luces. Si algo grande choca contra la ventana o ronda la farola del porche a las once de la noche, no es la asiática ni la oriental, es crabro. Y la velutina es diurna, pero para al caer la tarde.
Con eso solo, la hora a la que lo ves ya descarta la mitad de las posibilidades.
El nido que cuelga y el nido que se esconde
Aquí está la diferencia más práctica de todas, y la que explica por qué tanta gente dice que no encuentra ningún nido.
La avispa asiática hace el nido que todo el mundo tiene en la cabeza, esa bola de papel que cuelga de un árbol o de un alero y que se ve a distancia. Por eso sale en todas las fotos.

El avispón oriental no cuelga nada. Ocupa cavidades que ya existen, y en Málaga eso significa huecos de muro, arquetas, registros, chimeneas, cajas de persiana y subsuelo. Lo único que se ve desde fuera es un reguero constante de avispones entrando y saliendo por un agujero, muchas veces pequeño y en un sitio donde nadie mira.
Así que si has buscado la bola colgando y no la encuentras, eso ya es información. La ausencia de nido visible apunta a la oriental, no a que no haya nido.
Por qué octubre y noviembre son los meses que importan
En otoño la colonia llega a su máximo y cambia de objetivo. Deja de producir obreras y empieza a producir futuras reinas, que se aparean y se van a pasar el invierno escondidas para fundar cada una su propio nido en primavera.
Las cifras publicadas para la avispa asiática hablan de alrededor de 350 futuras reinas por nido al final de la temporada. No todas sobreviven al invierno ni mucho menos, pero el orden de magnitud explica por qué no da igual el mes. Un nido tratado en octubre resta cientos de fundadoras al año siguiente. El mismo nido en primavera ya solo resta uno.
Por eso las búsquedas se disparan justo ahora y por eso esta es la ventana que de verdad cuenta.
Qué hacer si encuentras uno y qué no hacer nunca
Lo primero, no taponar el agujero por el que entran y salen. Es la reacción más común y la peor de todas. La colonia sigue viva dentro del hueco, se pone nerviosa y termina buscando otra salida, que muchas veces da al interior de la vivienda.
Tampoco sirve de nada el spray de supermercado contra un nido alojado en una cavidad, que es un trabajo de desinsectación con acceso al hueco. Alcanza a los ejemplares que están fuera en ese momento, deja el nido intacto y lo único que consigue es que salgan todos a la vez.
Y no se trabaja al mediodía. Si hay que actuar sobre un nido de avispón oriental, se hace cuando la actividad es mínima, que en esa especie es justo al contrario de lo que la intuición sugiere.
Lo que sí se puede hacer es apuntar tres cosas antes de llamar a nadie. A qué hora los ves más activos, por dónde entran exactamente y a qué altura está ese punto. Con esos tres datos, quien venga ya sabe qué especie es y con qué material tiene que presentarse.
Cuándo deja de ser cosa de aficionados
Un nido en una caja de persiana, en un hueco de muro o en una arqueta no se resuelve desde una escalera. Una colonia de avispón oriental puede reunir entre 1.500 y 3.000 ejemplares en su momento de máximo tamaño, y su picadura es dolorosa y puede complicarse seriamente en personas alérgicas y en niños.
En nuestro servicio de control de avispas y avisperos en Málaga identificamos la especie antes de tocar nada, localizamos la cavidad y tratamos con el equipo de protección y el producto adecuados a cada caso. Si tienes dudas de qué es lo que ronda tu terraza, mándanos una foto y la hora a la que lo ves, que con eso se resuelve la mitad de la pregunta.
En una terraza de hostelería o en una comunidad el riesgo ya no es solo la picadura, es la actividad parada. Esos casos los llevamos dentro del control de plagas para negocios en Málaga.



